TRES METÁFORAS DE UN SOLO HAITÍ


I

(Presencia Inmensidad)

Míralo por el centro

de esas ruinas

como si fuera un dios

perfecto en

su estampida.

Pero a un dios

sucio así

nadie lo mira

aunque viva dentro

de sí mismo

cada día.

Míralo deambular

sin que nada sepamos

de su vida.

Es un ángel callado

que abandonó sus alas

y transita

sin conocer la sombra

que lo anima.

Pero a un ángel así

quién lo tendría

como ángel de la guarda

qué osadía.

Míralo de una vez

real por travesía

que nadie

entendería

aún a pesar

de que todos

exentos no estarían

de salvar su pellejo

ante la orgía natural

del  tiempo desarmado

cual extraña cofradía

con  la amplia

minoría de ilesos que

jamás devolverían

su eterna lozanía.

Pero vienen a ver

como vería

un ser sin armonía.

Vivir con la

avería de no ser

lo que el hambre

y la pena justifican.

Míralo cabecear

con las manos

en suelta ley marcial

dando la espalda

tal vez a lo que ansía.

Es un cuerpo que se entrega

al desastre

como a la inmensidad del miedo

a quien sabe cuando huía

ajeno amado ser

 por Beudet lo que haría

hacia una ruta

quizás desconocida

hasta que el polvo

se hizo música

en el concierto de

 las manos que caían

con otras reclamando

Port–au-Prince a la jauría

por el macabro espejo de su isla

a ras de corazones

que no lo merecían.

Tampoco él

pensaba en algo así

cuando su puerto abajo se venía.

No hizo nada por ellos

pero tal vez lo haría

consigo al otro día.

Míralo y no lo toques.

No ofendas su armonía.

Míralo renacer

por un silencio a otro

de mañana a la tarde

que partía

en dos a la ciudad

sin melodía.

Lo ves

y puede ser

que no percibas

su absurda desnudez

cuando venía.

Acaso nunca sepas

 su partida

de andrógina esbeltez

que nadie determina.

Míralo atravesar

la ciudad de naipes más caída

pero ya no podrás

tocar su despedida

tras un corto circuito

que el ángel sin

memoria dictamina.

Míralo.

Ya se fue.

Mas ha quedado

a su suerte

para siempre

en tu retina.

II

(Cuerdo trashumante)

De cuál historia viene

o de qué luz sin tiempo

si el silencio se abre a los escombros

como otra oscuridad

y no hay casa asomada para verlo

o menudo rincón que nos explique

qué locuras incipientes desanduvo

cuando era apenas virtuoso transeúnte

cuerdo aprendiz en la danza de los ébanos

instado por rebelde confusión

a ser paria ambulante

de un país manicomio

ante el desastre

que los condena

a transitar el inframundo

de donde saldrán fortalecidos

si cuidan de las auras

cruel conjuro

a la tierra y su preludio.

Cómo pasa de largo sin mirarnos

ni apenas percatarse

de que el sol y nosotros lo seguimos

hasta que se nos pierda

sin dar la bendición

o pedirla con algún saludo

como una disuelta

aparición entre los ojos

sumado en ese lienzo

de lodo abandonado

a punto de dejarnos como si

no fuera más que

un truco trashumante:

una sombra chinesca del paisaje

que puede no ser cuerda

mas concuerda con la imagen

de esa realidad que nos trastorna

como un rompecabezas desolado

que la naturaleza convirtió

en el desamparado Haití de los naipes.

III

(Caída Salvación)

Caído sobre su propia humanidad

el ángel de ébano

ebrio de gozo se desnuda

sin reparar en la mano que lo mira

eternizar la desgarrada calle

por donde camina

orando al lodo desde su locura:

una brecha sin Moisés a la salida

con la que busca desprenderse

 de otra alma por encima

impedida de azorar la soledad

que todos visten hoy

cuando la intemperie no claudica

y la tragedia se hace horror

que contamina.

Alzado como una salvación

sobre las ruinas 

que otros continúan

se entrega a la impiedad

de los que miran sin llorar

el mágico bregar del pronto día

para el país inexistente

siendo más que una sombra

certeza irreverente

del sismo interior que los oxida

entre la polvareda humana

de un siglo demente y miserable

que absorbe la soberbia

sobre media isla de fantasmas

cuyo remedio está por definirse

pues no descansa en la agonía

ni en la desolación

de estos ángeles negros

que atraviesan

desde la indefensión

a la epopeya más

ardua de su vida

pero tampoco

en la manada que perfila

otro destino falaz

que los oprima

cuando esa luz definitiva

pudiera resurgir

entre las manos voraces

que construyan

su reino en este mundo:

sitio donde confluyan

los ángeles en yunta

cuya luz es y será

locura compartida

cuando la sombra ayuna

sobre la isla que jamás

los resucita.

José Antonio Gutiérrez Caballero

Miami, 6 de febrero del 2010.

DESNUDO EN HAITÍ

Foto de Cristóbal Manuel, para EL PAÍS.COM

Por FRANCISCO PEREGIL (Enviado Especial) – Puerto Príncipe – 05/02/2010

Pasea siempre solo, desnudo, sin rumbo. De vez en cuando se detiene, mira al frente, bosteza, se rasca el costado y continúa su camino con los brazos caídos. Si un coche pasa demasiado cerca, se recoge unos centímetros en la acera y sigue andando. Lo echan de un sitio y se va a otro. Sin protestar. A las seis de la mañana se le puede ver en cualquier calle. El frío le hace abrazarse a sí mismo entre la gente que carga con sacos de arroz y bidones de agua en la cabeza. No mira a nadie y nadie le mira. ¿Quién está más trastornado? ¿El chico desnudo o la sociedad que ni siquiera repara en él, que no tiene resortes para acogerlo en ningún lado como cualquier ser humano se merece? ¿Quién vive más enajenado?

El chaval desnudo se ha convertido en un símbolo inconsciente de la indefensión de Haití. Una indefensión que ya era patente, igual que su desnudez, antes del terremoto. Con cada autobús, cada coche o cada moto que sortea, cada peatón que se cruza, cada tienda de móviles, el joven va desnudando las grandes palabras de este siglo: ayuda humanitaria, cooperación, solidaridad internacional, reconstrucción.

Desnuda también a sus compatriotas, ricos y pobres. Después del 12 de enero hay bajo sus pies más cristales, escombros y alambres, pero su historia ya era así antes de la catástrofe. En el centro de Puerto Príncipe, muy cerca del Palacio Presidencial, desde toda la vida, algunos “locos” se pasean en cueros sin que nadie haga nada por ellos.

Son pocos, pero son. Las ruinas del terremoto sólo han puesto el decorado idóneo detrás de ellos. La estampa podría servir para que un publicista avispado idee un anuncio en el que ensalce la fuerza, la independencia y la libertad de la juventud ante cualquier situación.

Tendría mucho éxito en cualquier sitio, menos en Haití.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Desnudo/Haiti/elpepuint/20100205elpepuint_19/Tes

Miami, 09 de febrero del 2010.

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10 comentarios to “TRES METÁFORAS DE UN SOLO HAITÍ”

  1. Amelia Ortega Says:

    Inspiración, emoción y realidad viven en tu poesía con el vigor que necesita todo texto para llegar a cualquier lector, por eso me entusiasmo cuando leo tus poemas, Josán, que son puro lirismo, metido en lo social como estás, siguiendo las incidencias de esta vida que nos enloquece con su materialismo y soledad.

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  2. Felipe Hostos Says:

    Coincido con el comentario anterior, pero agrego que esta poesía engendra una tendencia emocional, más allá del discurso de los grandes poetas, porque quien la encara o la asume se proyecta en ella como si participara de esos versos, nacidos de la propia vida y de la circunstancia que necesita de ellos para continuar su realidad. Eres un poeta intimista y desbordado a la vez, Josán, no tengo dudas de eso. Hay que agradecer a los creadores que aprovechan su experiencia artística para tocar la realidad más inmediata con la excelencia de su poesía, permitiéndonos mirar más allá de donde nosotros, los sobrevivientes, podemos llegar con nuestra sobrevida.

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  3. Cuba Española Says:

    En el Blog CubaEspañola

    HAITÍ SIGUE EN DESGRACIA. ¿POR QUÉ?

    Tribuna Abierta
    Dr. Miguel Leal Cruz
    Publicación reducida en papel, La Opinión de Tenerife, 9-02-2010

    La República de Haití, que ocupa poco más del tercio territorial al occidente de “La Hispaniola”, isla que descubrió Cristóbal Colón en su primer viaje, continúa siendo un país colonial a pesar de su independencia de Francia en 1804. Fue sucesivamente controlada por diversos dictadores, los Duvalier, entre otros, y siempre olvidada por la comunidad internacional; salvo intervenciones puntuales de los Estados Unidos, y en menor medida por Francia y Canadá a la sombra de la “francofonía”, e influencia de Quebec (provincia con mayoría de origen y habla francesa).

    Los problemas implícitos de este país, a sumar el terremoto del pasado enero, parten en su prematura independencia de Francia, a partir de 1801, en que un antiguo esclavo, nombrado general francés en aquel momento, Louverture, se erige en gobernador al margen de la administración francesa. Dos años después, Napoleón envía tropas al mando del General Leclerc, que es derrotado, proclamándose oficialmente la independencia de esta parte de Santo Domingo en 1804. Y es aquí donde surgen los continuos problemas de este pequeño país; por que ¿cómo se permitió tan “alegremente” por los imperios europeos, el español, británico, francés, holandés, con colonias en esta parte del Caribe y América continental, crear esta república esclavista, de mayoría negra, en perjuicio de los intereses coloniales en la zona, incluidos los incipientes Estados Unidos…? Parece ser que convenía la creación de un estado y un país con mayoría negra, para poder controlar más racionalmente la esclavitud, en pleno vigor a la sazón. O se debe a represalia de franceses con posición destacada en el ámbito mundial. Este proceso insurreccional contra Francia, antes contra España, ¿es lo que condujo a su desgracia económica y déficit de estructuras básicas con total falta de desarrollo y autogestión, desde siempre…?

    Queda claro, es un país cuya historia queda “fuera de contexto” si la relacionamos con cualquier otra de las naciones de su entorno, R. Dominicana, Puerto Rico, Jamaica, Bahamas, Cuba, e incluso restos coloniales en poder de la misma Francia, Inglaterra y Holanda… Las posibilidades económicas, turísticas, industriales e incluso petrolíferas, son factibles. Se conoce que tras las dictaduras de mediados del pasado siglo, surge el mandato democrático de Aristide, clérigo excomulgado por la Santa Sede al dedicarse a la política, destituido y expulsado a Sudáfrica por incidencias no comprensibles; pasa a controlar el país los Estados Unidos, Francia y Canadá, llamados en Haití “las tres rocas” (parangón como puntos de apoyo en la cocción..) con intereses de proximidad geográfica, o de lengua y origen (aunque el inglés está suplantando al francés).

    En mayo de 2007 George W Bush, logra consolidar al actual presidente René Préval, consensuado, sin perjuicio de influencia de países “emergentes” con gran influencia como Brasil de la mano de Lula o Venezuela con Hugo Chávez (e incluso los Castro desde la vecina cuba con ayuda médica o docente).

    El terremoto del pasado 12 de enero, acelera aún más la difícil situación del país haitiano, ahora, con destrucción de las débiles estructuras constructivas que han producido gran número de muertos, en mayoría, aún, bajo los escombros de una ciudad en la que la autoconstrucción era la norma habitual sin apenas control institucional. Sobresale la populosa Cité Solel (ciudad del Sol), muy afectada. Parece ser que la reconstrucción de estas ciudades, poblados, y demás infraestructuras básicas, bajo control Usa, sin descartar los demás citados, puede ser la solución definitiva de este pobre país en más de 300 años desde su incipiente independencia.

    Si bien, el tinte de humor para esta desgraciada catástrofe, la da Hugo Chávez con su peculiar estilo “chabacano” en medios públicos venezolanos. Parece ser que en su obsesión anti-“neoliberal”, con más incidencia hacia EE.UU, achacó la autoría del terremoto a los servicios secretos de este país (CIA, claro). Según este populista con visos de dictador, fue colocado un potente artefacto ¿nuclear? en alguna de las fisuras que unen las dos placas tectónicas que convergen entre el oriente de Cuba y La Española, desde Puerto Príncipe y hasta Jamaica (para continuar hasta Centroamérica). Claro que ¿y las réplicas tan fuertes como el inicial, qué..? Hay que tener la mente calenturienta para efectuar semejantes declaraciones públicas.

    Claro que así le vá…

    Es posible que Haití, que ha sido el país más pobre de América, supere su “no entendible desgracia tradicional” tras la reconstrucción global que se avecina, con la ayuda (no desinteresada) de las citadas potencias, a cambio de explotación de recursos. Otra salida no sería entendible para la ONU y organismos responsables…

    Publicado por José Ramón Morales en 2/09/2010 02:39:00 p.m.

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    • Josán Caballero Says:

      Me parece un artículo enjundioso y formidable, José Ramón. Es importante mantenerse en el pulso de la realidad, que es lo que verdaderamente esencializa la labor de nosotros los blogueros, quienes debemos estar al tanto de los acontecimientos más cruciales, para darles cobertura y un mejor sentido a nuestras vidas. Ahí te dejo mi poética del infortunio de Haití, pues leo que te interesa lo que sufren esos ángeles negros de nuestro hemisferio, a los que debemos respeto y solidaridad, no sólo un día, sino en la eternidad que nos asiste cada segundo de nuestras vidas.

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  4. José Mario Says:

    No es sólo Haití la que está así, sino casi toda Latinoamérica, con mayor o menor vista, las independencias no fueron buenas para el continente americano. ello demuestra lo que de verdad querían los libertadores de América, no la patria libre, ni nada de eso, sino su riqueza y subir de puesto.

    Estas cosas sirven para que la gente de allí se vaya dando cuenta de la verdad y no de lo que les cuentan en los colegios, para mantener los gobiernos su propósito saqueador.

    Por Haití nos queda mostrar nuestra solidaridad y nuestra condolencia, por esas gentes que no tienen culpa, pero nada más…

    Y por lo demás, nos queda decirles a todos los latinoamericanos que nos leen aquí en este blog, que han pasado 200 años y la cosa sigue igual, que nunca es tarde si la dicha es buena, y que abran sus mentes y no se queden estancados a lo que diga una falsa leyenda negra, manipulada a favor de los libertadores y gobiernos ladrones y ruineros de América Latina.

    Saludos.

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  5. Se nota tu captación del problema haitiano, Josán, que igualmente es latinoamericano, en donde priman los intereses económicos y políticos, por encima de los sociales y culturales, q

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  6. Se nota tu captación del problema haitiano, Josán, que igualmente es latinoamericano, en donde priman los intereses económicos y políticos, por encima de los sociales y culturales, que en definitiva es lo mismo, pues todos nuestros países están sumidos en la más profunda barbarie, por encima de la civilización, un conflicto del que Martí nos alertó mucho, pero seguimos arrastrándolo y confrontándolo cada vez más tendensiosamente.

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  7. por la primera foto Yo creía que era la habana vieja.

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  9. TRES METÁFORAS DE UN SOLO HAITÍ | Josancaballero's Blog

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